Cuáles son las ventajas de IoT en la ganadería

Si estás inmerso en el sector ganadero, cada vez oirás más casos de compañeros que han optado por la tecnología para optimizar sus operaciones. Una de las que más beneficios aporta es IoT o Internet de las Cosas. ¿La conoces? Desde Ventum Innovación te aclaramos en qué se basa, el porqué de su éxito y las principales ventajas que lleva asociada.

¿Qué es IoT para ganadería?

La tecnología IoT, Internet de las Cosas o Internet of Things, podríamos definirla como la creación de una red de dispositivos mediante su interconexión. Una red que puede ser privada o estar conectada a Internet.

Los dispositivos u objetos de dicha red pueden ser sensores de diverso tipo, ordenadores, teléfonos móviles, tablets, electrodomésticos, altavoces inteligentes y muchos más. Estos pueden interactuar entre sí, intercambiando datos y/o enviándolos a un repositorio central para su almacenamiento y procesamiento.

Si nos centramos en el ámbito de la ganadería, la aplicación de IoT puede realizarse mediante la colocación de sensores en zonas estratégicas de la explotación o, incluso, en los propios animales. Unos sensores que pueden controlar desde los desplazamientos, hasta la temperatura, pasando por las condiciones ambientales, meteorológicas y muchas más

¿Por qué es necesario aplicar IoT en la ganadería?

IoT ha llegado a la ganadería para facilitar la vida de los ganaderos y mejorar diversos aspectos de la producción. En primer lugar, podemos pensar en las duras condiciones de vida del ganadero. Un profesional que debe emplear muchas horas del día en controlar a los animales, saber dónde se encuentran, si disponen de alimento suficiente, comprobar si están o no enfermos, etc.

Ya no solamente son horas, sino, en el caso de grandes extensiones de terreno, recursos como el combustible de vehículos. Un estilo de vida que se hace demasiado duro para las nuevas generaciones, que declinan trabajar en el sector para trasladarse a las ciudades, contribuyendo al fenómeno de la España vaciada.

De hecho, según la publicación del Banco de España “Tendencias Recientes de la Población en las Áreas Rurales y Urbanas de España”, entre 2011 y 2018, la población residente en áreas rurales ha disminuido a un ritmo anual del 0.9%. Esto supone que el total de residentes en dichas áreas sea inferior al de inicio del siglo XXI.

Por otra parte, tenemos ante nosotros preocupaciones muy actuales, como el impacto en el medio ambiente de las actividades ganaderas, así como el cuidado de los animales durante la producción, tanto por motivos éticos, como normativos.

Ventajas de IoT en la ganadería

Dado este panorama, el despliegue y puesta en marcha de soluciones de Smart Farming basadas en IoT aporta al trabajo en el sector un conjunto de beneficios que lo convierten en una opción cada vez más y mejor valorada por los ganaderos.

El primero de los que podemos hablar es de la monitorización continua de la posición de los animales, ahorrando tiempo y recursos a la hora de encontrarlos. También el ganadero puede detectar patrones de comportamiento, sabiendo en qué zonas pasan más tiempo, en qué momentos del día, si lo hacen solos o en grupo, etc.

Con toda esta información, el ganadero tendrá bases para decidir cuestiones como dónde ubicar comederos y bebederos, colocar zonas de sombra, evitar pendientes y otros muchos aspectos de gestión.

IoT en ganadería también hace más sencillo cuidar del bienestar y de la salud de las cabezas de ganado. Se pueden registrar continuamente variables como la temperatura y el peso de cada animal, variables que permiten detectar posibles enfermedades. Una detección temprana agiliza el aislamiento de los animales enfermos y, por tanto, evita el contagio en el caso de ser una enfermedad infecciosa.

Desde la perspectiva de la alimentación, además de saber dónde es mejor colocar los comederos y bebederos, IoT hace posible contar con un sistema que mida en tiempo real sus niveles de llenado, por lo que el trabajador no tiene que revisarlos manualmente de manera continua.

Si nos vamos a la faceta medioambiental, IoT permite medir aspectos como la calidad del aire en las explotaciones, ya sean abiertas o cerradas. Así, se pueden tomar medidas más certeras respecto al cuidado del entorno.

Los sensores propios de Internet de las Cosas (IoT) cumplen también con un papel importante dentro de la protección de las instalaciones, pudiendo detectar y dar la alerta si se producen intrusiones en las fincas o si un animal se escapa de sus límites.

No debemos dejar pasar por alto un concepto tan importante como es la trazabilidad del producto ganadero. El registro de diferentes datos hace realidad disponer de un historial detallado del proceso productivo, cumpliendo así con lo que la legislación marca y permitiendo depurar responsabilidades en caso de incidente o identificar lotes de productos en mal estado.

Por último, pero no menos importante, debemos hablar de lo importante que es para el ganadero poder manejar toda esta información de manera remota, independientemente de su ubicación y de la hora que sea, ya que puede consultarla desde un dispositivo móvil.

Esto supone un incremento considerable de la calidad de vida del ganadero, no teniendo que emplear tantas horas en desplazamientos que no son realmente necesarios e invertirlas en acciones que aporten más valor al proyecto o en su propia vida personal. Sin duda un gran atractivo de cara a motivar a más personas a dedicarse a la ganadería y así garantizar la supervivencia de la vida rural.

Una vez que has llegado hasta aquí… ¿te animas a contar con un despliegue IoT en tu explotación o, al menos, saber más sobre él? Sea como sea, en Ventum Innovación estamos encantados de atenderte sin compromiso. Y, si te decides a dar el paso, podemos empezar a trazar una hoja de ruta para hacerlo de la mejor manera posible para tu negocio. ¿Contactamos?

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